Tutoriales

Guía para elaborar una buena ponencia

 

1. Escoger el tema

Aunque no lo parezca, esta puede ser la parte más difícil de la elaboración de un artículo.
Escoge un tema que te interese especialmente, te guste o piensas que puedas aportar.
Es buena idea que sea un tema de actualidad, pues la gente estará interesada en leerlo.
No olvides que debe tener una conexión explícita con el tema del Congreso UNIV.
En la web hay algunas sugerencias.

 

2. Recopilar información y leer:

Es fundamental tener a alguien que te asesore en la lectura: hay mucho por leer y no todo es útil. Facilita también escoger algunos libros de la bibliografía sugerida por el UNIV.

Es importante leer, pero, sobre todo, comprender lo que se lee. Para ello, conviene hacer fichas de lo que se va leyendo, un documento en Word resumiendo lo que se lee, realizar anotaciones al margen o sencillamente guardar todos los libros o documentos que se leen en un mismo lugar (estantería o en una carpeta en la computadora). Esto facilitará luego la composición del artículo.

¿Dónde buscar información?
Bibliotecas, universidad, Internet.
Wikipedia puede ser de gran ayuda, pero no es lo más académico.

 

3. Ordenar la información:

Facilita elaborar un esquema general del trabajo:

a. Introducción: orienta y motiva al lector. Se plantean los objetivos del trabajo y se presenta el esquema general del mismo. Aunque parezca extraño, conviene terminar de escribir la introducción una vez que se ha finalizado todo el trabajo.

b. Desarrollo: es el núcleo central del trabajo. Por tanto, conviene ordenarlo en capítulos. Cada capítulo con un objetivo concreto. Importante tener en cuenta el orden lógico de los capítulos: ir de las causas a las consecuencias, de lo conocido hacia lo desconocido, del hecho empírico a la teoría o al revés, etc. Pueden dividirse en sub-apartados.

Cuidado con repetirse y con las contradicciones. Lo más importante es la elaboración de un pensamiento interesante y bien razonado.

c. Conclusión: resume y recoge las principales comprobaciones empíricas y/o deducciones finales. En esta sección no debería presentarse información nueva, pues es justamente la conclusión a la que se llegó en el desarrollo del trabajo. Puede ser una o varias conclusiones. Es importante demostrar en la conclusión que se han cumplido los objetivos del trabajo presentados en la introducción.

 

4. Escribir:

Al escribir el texto conviene ir en el orden establecido en el esquema.
Si se reparte la redacción en varias manos, hay que tener cuidado de no repetirse y de que la escritura tenga un único estilo.

Para escribir conviene pensar en una idea por párrafo. Conviene ser breve y mantener un orden lógico: ir de las ideas principales a las ideas secundarias. Es muy importante que las ideas estén sustentadas en la bibliografía o en datos objetivos.

Para ello, es fundamental el uso de citas. Hay diversos modos de citar, a continuación presentamos dos modos sencillos y eficaces:

-(Autor) Apellido, Nombre, Título del libro, Ciudad, Editorial, Año.
-(Autor) Apellido, Nombre, “Título del artículo o del capítulo”, Título de la revista o del libro donde está incluido, Número de la revista, Año, Ciudad, Páginas que ocupa…

Lo relevante consiste en mantener un único estilo de cita a lo largo del trabajo, y que el trabajo no se reduzca a una secuencia de citas, sino que las autoras comenten y aprovechen las citas para transmitir lo que desean.

En este tipo de trabajos la reflexión personal tiene mucha importancia, por tanto, conviene trabajarla especialmente.

 

5. Revisar el trabajo:

Es muy recomendable releer el trabajo varias veces para revisar que sigue un orden lógico, que la lectura no resulta agotadora, para incluir algún ejemplo o anécdota que la pueda hacer más amena, sustituir alguna palabra por un sinónimo, etc. También resulta útil que alguien más lea el trabajo, así puede dar sugerencias.

Algunos otros detalles a revisar en el trabajo son:
Título: al finalizar el trabajo es buena idea volver a pensar en el título del mismo.
También puede ayudar leer la introducción y las conclusiones (sin el desarrollo del trabajo) para comprobar que tienen sentido.
No olvidar revisar las citas, la bibliografía y los anexos, así como los detalles de formato como por ejemplo: la numeración de las páginas, que en la portada aparezca los datos requeridos, el tipo de letra, etc.